El riñón es un órgano muy noble. No es raro encontrar en la consulta externa a pacientes con requerimiento de inicio de terapia de diálisis aunque estos refieran orinar de manera normal y encontrarse “asintomáticos” . Esto de debe a que las manifestaciones de insuficiencia renal inician posterior a perder más del 90% de la función de los riñones.

Por tal motivo, pacientes con una avanzada enfermedad renal podrían solo ser diagnosticados como un hallazgo en laboratorios de rutina. Cuando un paciente sufre de enfermedad renal crónica, se deduce que tiene una tasa filtrado glomerular menor a 60ml/min por mas de 3 meses o bien, hay datos de anormalidad anatómica por estudios de imagen como ultrasonido (ej litiasis, ser monorreno nacimiento o tener quistes en riñón) o en laboratorios (ej. proteínas o eritrocitos persistente en muestras orina seriadas).

Todo paciente con factores de riesgos como antecedentes familiares de enfermedad renal, ser producto pretérmino, haber tenido bajo peso al nacer, padecer de obesidad, hipertensión, diabetes, nivel de triglicéridos o colesterol elevados en sangre, sufrir de padecimientos de hígado (ej. cirrosis, hígado graso), corazón (historial de infartos), cáncer o padecimientos reumatológicos como lupus o bien tener mas de 50 años de edad; deberían acudir con un especialista (nefrólogo) para descartar enfermedad renal silenciosa.

Es importante el diagnóstico oportuno de la enfermedad renal crónica, para iniciar medidas de manera oportunas que puedan reducir su progresión. Esto tendrá como objetivo limitar el daño y evitar llegar a evolucionar a insuficiencia renal crónica ósea, la pérdida de la función renal con inicio de síntomas que obliguen al inicio de terapia de sustitución renal (ej. diálisis peritoneal, hemodiálisis o trasplante renal).

Como se comento previamente, cuando se pierde mas del 90% de la función renal el paciente puede manifestar síntomas y signos de manera progresiva que podrían ser cada vez más manifiestos conforme progrese la enfermedad. Entre los síntomas se encuentran, comezón generalizado (prurito), náuseas de predominio matutino, vómito, pérdida de peso, desnutrición, inflamación de párpados o tobillos, fatiga, falta de aire (disnea),inicio de hipertensión o descontrol de la misma en aquellos sometidos previamente a tratamiento, presencia de anemia o descontrol de niveles en sangre de calcio, fósforo y potasio, este último se podría relacionarse peligrosamente con arritmias de corazón.

Si te encuentras con factores de riesgos antes mencionados, comunícate con los expertos en Nefrología Integral Tijuana. Un nefrólogo certificado te atenderá. Llama a Nefrología Integral en la ciudad de Tijuana para agendar una cita hoy y recuerda, ¡cuida en tú salud!.

Dr. Guillén

Médico Nefrólogo en Tijuana, México. Editor del blog en nefrologiaintegral.com

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